Por razones complejas, como las de todo emigrante, me tocó vivir, desde hace casi veinte años, en Chicago, Estados Unidos. Un problema que tengo, se los cuento, se me agudiza cuando oigo a Mercedes Sosa cantar...

DESDE MI ENTRAÑA AMERICA Y TOTAL

                                                                                (A. Tejada Gómez. A Canción con Todos@)

   En una de las escenas más conocidas de la ópera de Broadway A West Side Story@ (Amor Sin Barreras), la pandilla puertorriqueña Los Sharks discute los méritos relativos de Manhattan y Puerto Rico. Las muchachas de la pandilla, lideradas en la película por Rita Moreno, cantan A Me gusta estar en América@ . Los muchachos hablan de las bellezas perdidas de su isla. Termina la discusión cuando el jefe de la pandilla dice con sorna: A Puerto Rico está en América@ .

Cuando vimos deslumbrados la película en Tacuarembó, allá por el sesenta y uno, interpretamos que eso era simplemente para recordarles a los gringos que Puerto Rico era parte del continente, de América. En esa época, para los uruguayos, América había una sola.

Visto desde acá, el diálogo se interpreta distinto, quiere decir simplemente que Puerto Rico, como A Estado Libre Asociado@ , es parte de A América@ , que como todo el mundo sabe, significa Estados Unidos de América.

En los años sesenta se produce en Uruguay una lenta introducción de ese segundo significado. Cuando apareció la canción de Piero, A Los Americanos@ (A vestidos de turistas/ se mezclan con la gente/ y nadie se da cuenta/ que son Americanos@ ), tuvieron que explicarme que los Americanos de la canción eran lo que en Uruguay llamábamos A Estadounidenses@ . En la cosmopolita Buenos Aires, donde se escribió la canción, esa acepción había penetrado mucho antes.

Acá en Estados Unidos, la acepción tradicional ha sido total y completamente borrada. América es el nombre del país. El libro de Historia/Geografía de EEUU que se usa en la escuela primaria desde hace muchos años se llama A Retrato de América@ , y eso ha definido la palabra para toda una generación. Tan es así, me cuenta un primo que vive en Los Angeles, que sus colegas arquitectos, gente educada y joven, creen que Sudamérica le robó el nombre a los Estados Unidos.

Lo peor del caso es que es un nombre con connotaciones muy complejas, patrióticas, nobles, pero también imperiales y chauvinistas. Algo así como Britannia (en lugar de Reino Unido), o La Grandeur de La France. Cuando un estudiante de liceo es también deportista, o toca en la banda, o tiene múltiples talentos y actividades, se dice que es A All American@ (Todo Americano o Toda Americana), implicando que la multivalencia talentosa es típica de este país. Igualmente, cuando un pueblo tiene lindos árboles, jardines, no muchos negros, y si es posible un arroyo y un molino de agua, puede aspirar al título de All American City.

Pero otra característica de esta cultura y este sistema es que todo lo noble y patriótico puede usarse con fines publicitarios o comerciales. El feriado por el aniversario de Abraham Lincoln es uno de los días de mayor actividad comercial, azuzada por campañas publicitarias en las que aparece Lincoln ofreciendo autos, lavarropas, Lincoln de vincha vendiendo raquetas de tennis, o pulverizando su barba con afeitadoras Remington. Es más o menos como que el 25 de Agosto apareciera en un aviso Ansina ofreciéndole a Artigas, en lugar de un mate y un trozo de asado, una A Big Mac@ y una cocacola A extra-large@ .

Entonces se usa América en todas partes, para propósitos comerciales. Hay decenas de miles de empresas con la palabra America en su nombre, muchas veces AAmerica, AAAmerica, y hasta AAAAmerica (para aparecer primero en la sección clasificada de la guía telefónica).

Aún existe un lenguaje oficial paralelo. Por ejemplo, la OEA todavía se llama Organización de Estados Americanos, tanto en Español como en inglés (OAS). Uno se imagina como debe molestar éso a Washington; el término A Estados Americanos@ acá inmediatamente conjura imágenes de Texas, Oklahoma y Oregon.

Pero existe una resolución, a altos niveles, de unificar la nomenclatura. Por ejemplo, las dos grandes cadenas de televisión en español, Telemundo y Univisión, que penetran muchísimo en América Latina, ya están unificadas. Sus informativistas cuando se refieren a Estados Unidos siempre usan el lírico término A La Unión Americana@ , nunca A United States@ . Cuando hablan del sur del país, Alabama, Florida, Mississippi, dicen A El Sur Americano@ . ) Cómo llamar a todo el continente, el continente mapeado y bautizado por Amerigo Vespucci? Eso se resolvió decretando que no existe un continente sino tres (América del Norte, Central y Sur). Cuando no hay más remedio que referirse a todo el continente con un sólo término se usa El Hemisferio, o también Las Américas.

Nunca en el Uruguay oí a nadie usar ese término, Las Américas. Sin embargo, desde ya hace muchos años, existen en Uruguay plazas de Las Américas, avenidas de Las Américas. Los informativos transamericanos de Univisión y Telemundo dejan muy en claro que en toda capital o pueblo que se precie de tal en América Latina existe una plaza, una calle, con ese nombre que en la conversación común nunca se usa. Tal vez algún lector nos pueda contar de dónde salió la idea de tener en Tacuarembó una Plaza de las Américas. Yo en mis momentos más paranoicos me imagino el siguiente diálogo, allá por los años cincuenta, entre el ministro de Obras Públicas y el Embajador de EEUU.

Embajador. Señor Ministro: Nuestro Pueblo querer hacer regalo a Pueblo Uruguayo. Dinero para una plaza y un avenido, que se llamará Plaza de Las Américas, en tributo a la hermandad entre pueblos de Norteamérica y las otras.

Ministro. Excelente idea señor embajador. Y desde ya le digo que averigüe si no hay plata para hacer una placita en Canelones y en Paysandú, por ejemplo.

                                        Embajador. Yes, yes. Para ellos, y Tacurembo también.

Ministro. ) Vendrá a inaugurarlas conmigo?

Embajador. Nou, Nou. Vaya tranqüilo, con el Intendente.

 

) Para qué negarlo? Esto me importa y me duele. No entiendo bien por qué. Tal vez estoy hipersensibilizado a la pretensión, rampante acá, de que el resto del mundo no existe, o no importa, o es demasiado peligroso. Por ejemplo, la final del campeonato profesional de béisbol se denomina acá Serie Mundial, por más que en la Liga sólo participan equipos estadounidenses y dos cuadros del Canadá.

Siento que nos están robando algo. No es por simpatía a don Vespucci, tal vez es mi gusto por la música. Porque A Uruguayos Campeones/ de Sudamérica y el Mundo@ suena muy mal. Y peor todavía, Mercedes Sosa cantando: A Siento al caminar/ desde mi entraña Sudamérica y total...@

 

Eduardo Ríos.

Erios@rush.edu (1134 S. Plymouth Ct., Chicago 60605, EEUU)

Esto nunca fue publicado, porque nunca terminé de averiguar la historia de las avenidas y plazas "de las Américas". Tal vez algún lector tenga información, que agradeceré.